La prensa opina...
Virtuosismo al violín
El programa ofrecido el sábado fue duro y difícil. Aún así, hubo una ovación de gala al finalizar el largo
Concierto para violín y orquesta de Shostakovich: Ala Voronkova llevó al límite, en un equilibrio casi imposible, la música y las notas del compositor ruso. Voronkova acepta el reto que supone la interpretación de este concierto y alcanzó altas cuotas de virtuosismo; haciendo equilibrios sin red con las notas agudas y dando intensidad a los fragmentos que lo requerían.
Ricard Ribera, Diari de Terrassa, 21 de febrero, 2006
Curiosidades tardowagnerianas
Un delicioso solo de violín a cargo de Ala Voronkova, nos dio una versión instrumental de la canción
Träume, del ciclo
Wesendonck Lieder (Wagner).
Roger Alier, La Vanguardia, 2 de febrero de 2005
Fuego abrasador
Ala Voronkova sedujo al público de manera irresistible. Y éste se sintió prisionero de una instrumentista que se entregó a la interpretación en cuerpo y alma, a través de un violinismo nacido desde las más recónditas entrañas y que afloró delante de nosotros de un modo magmático. El fuego y la fuerza que impregnaron sus interpretaciones fueron fruto de unos medios técnicos prácticamente impecables y de una marcada personalidad. Aferrada a un magnífico violín del siglo XVI, su sonido, bello y poderoso, abarcó desde un cavernoso y potente registro grave hasta un agudo nada afilado que le permitió brillar sin ninguna estridencia. Su ataque firme y poderoso, así como su capacidad de legato, vibrato, convicción y fuerza, nos recordó en cada momento aquella magnífica escuela que la formó: la rusa.
La Danza de
La vida breve de Falla, ofrecida aquí en la trascripción escrita por Kreisler, ofreció un goteo inacabable de dificultades técnicas y musicales que fueron resueltas en una magistral versión de felina rapidez y facilidad realmente insultantes.
El arco de Voronkova desbordó imaginación y fantasía. Dominó también el lirismo, el gusto extremo por las dinámicas-¡que belleza e intensidad chaikovskiana!– Y es que el fuego que impregnó todas sus interpretaciones dio paso a un nuevo personaje: la capacidad lírica y la calidez del sonido –exquisita melodía- que nos puso en evidencia la madurez de esta violinista. En resumen, un concierto de dos excelentes músicos que consiguieron deleitar al público, convirtiendo su recital en el mejor concierto de la temporada y en uno de aquellos que crean afición.
Santi Riu, La Segarra, Lleida, mayo de 2004
Dúo de virtuosos
Esta eximia artista ucraniana no cesó de arrobarnos durante todo el recital con la belleza de su sonido, denso y profundo en el grave, cálido y con el
vibrato exacto en la tesitura media, soberbia virtuosidad, límpido en los agudos. En la estupenda
Sonata de Prokofiev, donde ambos (Ala y Guerassim Voronkov) dialogaron de igual a igual, la compenetración sonora y el seguro y profundo conocimiento estilístico resultaron en un altísimo nivel interpretativo. Como bis repitieron un
Etude-caprice de Wieniawski. Los
¡bravo! resonaron un buen momento en las bóvedas del Convent, y tienen un eco en este artículo.
Pedro A. Echarte. Última hora, Ibiza, 14 de junio de 2004
Concierto del sueño
Después de la obertura llegó, ayudada por Philharmonischen Orquester, la ovacionada interpretación del
Concierto de Brahms de la violinista ucraniana Ala Voronkova, en el que todas las dificultades técnicas del violín solista estuvieron resueltas con envidiable facilidad.
WZ Düsseldorf, 16 de noviembre de 2004
Escuela rusa de violín
La calidez intensa y la belleza del sonido de Ala Voronkova me cautivó completamente, además de que a partir de esta obra la equilibrada armonía desplegada por el dúo no ofreció fisura alguna. He dejado expresamente para el final mi apreciación de los
Capricci paganinianos, ya que se trata aquí solamente de Ala Voronkova. Decir que fue la exquisita guinda de un estupendo recital no me parece suficiente; en estas piezas de impar virtuosismo esta artista se mostró como una eximia representante de la escuela rusa del violín, una virtuosa de muy alto nivel a la que esperamos tener oportunidad de escuchar en el futuro. ¡Bravo! ¡Bravísimo!
Pedro A. Echarte. Última hora, Ibiza, 22 de junio de 2003
Lenguaje mágico del violín
Ala Voronkova ha conquistado a los espectadores con su gran maestría, con una exquisita interpretación de las obras más complejas. A veces parecía que violín en sus manos no conocía límite alguno, tiene bajo su control todos los aspectos de interpretación.
Ukrainska Cultura, edición español, agosto de 2002
La pasión eslava de Ala Voronkova
La interpretación de Ala Voronkova de los conciertos de Vivaldi debería ser suficiente para desmentir el tópico según el cual los intérpretes de los países del Este poseen una gran técnica pero son fríos. La violinista ucraniana afincada en Cataluña puso toda su pasión en las conocidísimas notas de
El otoño y
El verano del Prete rosso. La orquesta de cámara acompañó a la solista imprimiendo a las dos piezas un tempo ligero, aéreo, que arrastró con su entusiasmo al público.
Jordi Vilarroda, El 9 nou, Sabadell, 25 d'agost de 2001
Satisfacción
El violín en las manos de Ala Voronkova llenaba toda la sala. La intérprete llevó el papel con el virtuosismo que le es característico, no tanto por lo que se refiere a la rapidez, que también, sino por los efectos que le saca: a veces con un sonido de dos voces, otras con unos pianísimo pertinentes y, sobre todo, con las notas más agudas que se pueden conseguir del instrumento. También gustó mucho la
Canción para dormir a un negrito, del mismo compositor. Si, tal y como dicen, la voz humana es el más completo de los instrumentos, el violín de Ala Voronkova no se queda atrás.
Josep Porter, Avui, Barcelona, 25 de octubre de 2000
Poema de Montsalvatge
El
Poema para violín y orquesta de Montsalvatge puso en evidencia el gran nivel y virtuosismo de la violinista Ala Voronkova, que ofreció unos grandes solos y se transformó imaginariamente en un rapsoda que recitaba musicalmente las letras del poema.
Esther Minguell, El 9 nou, Sabadell, 10 de octubre de 2000
La OSV viaja
Al fin y al cabo no es por casualidad que en la discografía de Ala Voronkova figure la integral para violín y piano de Montsalvatge. Todavía recuerdo las felicitaciones que hizo el compositor a la violinista, en el Auditorio Winthertur, una vez finalizada la sesión, no sé si del
Concierto para violín y orquesta de Chaikovsky o de un serie de virtuosísimos valses y polkas. La compenetración entre los dos músicos es evidente.
Jordi Roig, Avui, Barcelona, 4 d'octubre de 2000
Lugar de encuentro
Ala Voronkova fue la
concertino y la solista en las páginas de Schubert y Sarasate. Muy segura, rotunda y convincente, dio variedad a un programa que podía haber caído en la rutina.
Luis Polanco, El Periódico de Catalunya, Barcelona, 24 de enero de 2000
Obras de Paul Joun
Las líneas del largo y fluido cantabile del primer movimiento de la
Sonata en La mayor de Paul Juan son tocadas con elegancia; la entonación de Voronkova es impecable, incluso cuando la música se encuentra en los registros más agudos del instrumento. También alarga los más hermosos pasajes
pianissimo en el extenso
Tema y variaciones del segundo movimiento. La afinación de Voronkova, redonda y opulenta, es ideal para el romanticismo casi erótico del comienzo de la Tercera Sonata, y produce un espectro notable de los colores tonales en la sección central.
David Denton, The Strad, Londres, mayo de 1998